La clase media ecuatoriana enfrenta una situación de alta vulnerabilidad económica, según múltiples indicadores nacionales e internacionales. El Índice de Fortaleza de la Clase Media 2026 otorga a Ecuador apenas 46,8 puntos, ubicándolo en el puesto 11 entre 19 países latinoamericanos, por debajo de Chile, Uruguay y Panamá.
Según datos del Banco Mundial, solo el 30% de los ecuatorianos forma parte de una clase media consolidada, frente al 42,3% del promedio regional. Un 33% adicional se encuentra en situación vulnerable, es decir, sin pobreza declarada pero sin estabilidad real.
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El empleo informal concentra al 64% de la fuerza laboral, y más de 7,3 millones de personas perciben menos de $250 mensuales. El 90% de la población económicamente activa no supera los $750 al mes, mientras el ingreso per cápita mensual del país se sitúa en $499. Entre 2015 y 2024, la economía creció un promedio de 1,15% anual, por debajo del crecimiento poblacional del 1,5%.
En materia de vivienda, el 46,2% de las familias tiene déficit habitacional y el 80% no puede acceder a una vivienda formal. El crédito para vivienda social representa apenas el 0,20% de la cartera crediticia total. Incluso contar con título universitario no asegura estabilidad: un cuarto de los profesionales gana menos del salario básico.
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Por regiones, Quito lidera con un 52% de población de clase media, seguida de Guayaquil con 40% y Cuenca con 34%. La Sierra promedia 36% y la Costa, 26%.

