Un estudio de los economistas Gordon Hanson y Dani Rodrik, de la Universidad de Harvard, realizado para el Fondo Monetario Internacional, señala que el modelo educativo y laboral vigente en países en desarrollo como Ecuador está agotado.
Según la investigación, el 86,8% de los empleos futuros no requerirá título universitario. La proyección de la fuerza laboral se distribuiría así:
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🔹 66,3% en servicios locales informales o de baja productividad (comercio de barrio, delivery, transporte, restaurantes, servicio doméstico, agricultura de subsistencia)
🔹 20,6% en manufactura básica y agroexportación (floricultura, textiles, ensamblaje, call centers)
🔹 9,8% en profesiones universitarias de mercado interno (medicina, docencia, derecho, contabilidad, administración pública)
🔹 3,3% en la élite tecnológica de exportación (software, biotecnología, ingeniería)
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El estudio atribuye este panorama a que la manufactura y la alta tecnología se han vuelto más automatizadas e intensivas en capital, por lo que ya no absorben la creciente oferta laboral.
También advierte que la educación secundaria en Ecuador está desconectada del mercado laboral: los currículos están orientados a la universidad, dejan de lado oficios técnicos y digitales de corta duración, y no desarrollan habilidades blandas como comunicación, trabajo en equipo o negociación. Esto, según la economista Andrea Romero, empuja a muchos jóvenes de 18 años hacia el desempleo o la informalidad.
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Entre las recomendaciones de los investigadores figuran: convertir el bachillerato en una formación técnica-vocacional adaptada a cada región, brindar asistencia directa a pequeños negocios en gestión y tecnología, e impulsar políticas laborales flexibles basadas en datos, en lugar de programas rígidos.

