Ecuador registra 136.009 abogados inscritos en el Foro de Abogados hasta el 23 de julio de 2026. Pichincha, Guayas y Manabí concentran la mayor cantidad, mientras que en Morona Santiago constan 754 profesionales del Derecho. La alta cantidad de abogados se refleja también en la competencia por conseguir empleo, especialmente para quienes recién terminan sus estudios.
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Según datos del INEC, en 2025 42.328 personas tuvieron empleo como abogados: el 15,3 % trabajó en el sector público y el 84,7 % en el privado. Profesionales consultados relatan que, ante la falta de oportunidades, algunos han optado por conducir taxis, trabajar en agricultura, ofrecer servicios informáticos, dar clases particulares o emprender en otras actividades.
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Uno de los casos es el de Rubén, un abogado de 27 años de Chimborazo, quien combina la conducción de una camioneta, la agricultura y el comercio para sostener a su familia. Aunque buscó oportunidades en el área jurídica, se encontró con requisitos de experiencia y una fuerte competencia. Otro caso es el de Vicente, en Santa Elena, quien mantiene un negocio de servicio técnico e informática mientras busca ejercer en áreas como tránsito, derecho laboral y resolución de conflictos.
La situación también incluye denuncias de condiciones laborales precarias en algunos estudios jurídicos privados, con bajos salarios, extensas jornadas y falta de afiliación al IESS. Según datos del INEC, en 2024 existían 9.275 empresas dedicadas a actividades jurídicas, que registraron USD 500,7 millones en ventas y 14.792 empleos; para 2025, los empleos registrados bajaron a 14.387.
Expertos mantienen distintas posiciones sobre el problema. Mientras algunos consideran que existe una sobreoferta de profesionales y plantean revisar la cantidad de abogados que forman las universidades, otros señalan que el Derecho ofrece nuevas áreas de especialización vinculadas con tecnología, inteligencia artificial, protección de datos, propiedad intelectual y leyes fintech. También se plantea revisar los procesos de admisión universitaria para evitar que estudiantes ingresen a Derecho sin tener interés real en la carrera.
El panorama muestra que obtener un título de abogado no garantiza acceder a un puesto relacionado con la profesión. Para algunos jóvenes, ejercer el Derecho continúa siendo una meta pendiente mientras buscan otras formas de generar ingresos.

