Siete de cada diez ecuatorianos sin empleo adecuado

Solo el 33% de la población ecuatoriana cuenta con un empleo adecuado, una cifra que refleja una crisis estructural que atraviesa generaciones. El desempleo y la informalidad se han convertido en la norma mientras las soluciones permanecen estancadas en el ámbito político.

El exministro de Trabajo, Patricio Donoso, señala que existe «semántica para marear las cifras a la gente» con términos como empleo adecuado, empleo no adecuado y empleo no remunerado.

Los intentos de reforma han fracasado. En 2024, la consulta popular rechazó la propuesta de trabajo por horas. En 2025, el no a la Asamblea Constituyente cerró otra puerta para cambios laborales.

Fernando Ibarra, presidente de la CEDOC-CLAT, advierte que «se necesita un gran acuerdo nacional» y cuestiona que ni Correa, ni Moreno, ni Lasso lograron construirlo. El gobierno de Daniel Noboa, tras dos años de gestión, aún no ha convocado ese acuerdo para definir mínimos que apunten a un pacto social y productivo.

Ibarra plantea la necesidad de pensar «juntos en un nuevo modelo productivo» que derive en las reformas laborales correspondientes. Por su parte, Donoso defiende retomar el debate sobre trabajo por horas, destacando que solo cinco países en el mundo prohíben constitucionalmente esta modalidad, siendo Ecuador el único en la región. Argumenta que esto permitiría ampliar la base de aportantes a la seguridad social.

La situación evidencia que mientras el debate continúe polarizado entre derechos o flexibilidad, el país permanecerá estancado. Expertos coinciden: el consenso es urgente.